El nuevo consumidor colombiano redefine el mercado con compras más racionales y útiles
Durante años, la publicidad nos ha vendido la idea de un hogar idealizado, plano y predecible. Sin embargo, la realidad de hoy es otra. El nuevo consumidor colombiano está buscando un espacio multifuncional donde la oficina, el gimnasio y la sala pueden convivir en un metro cuadrado.
Este cambio en el mercado lo analizó Yalile Ramírez Hoyos, Andean Marketing Manager de Electrolux, revelando que las marcas deben reconfigurar su estrategia para conectar de verdad con los consumidores.
Aunque hay una gran barrera en estos tiempos: el bolsillo y el tiempo. Es debido a estos dos factores que las compras se están haciendo a partir de decisiones hiperracionales. Las audiencias ya no están cayendo tan fácilmente en discursos aspiracionales, sino que ahora se exigen soluciones reales que eliminen la fricción del día a día.
Retos y verdades del nuevo consumidor colombiano
Con la presión económica actual, el famoso “hablar bonito” ya no es suficiente para vender. El nuevo consumidor colombiano ahora prefiere tomarse el tiempo en calcular y evaluar la durabilidad acorde al precio y, por supuesto, de qué tan fácil es usar un producto.
“La empatía dejó de ser un recurso de comunicación buena onda para convertirse en una herramienta práctica que facilita la vida”.
Además, el radar de las marcas debe abrirse a la enorme diversidad de las familias actuales. Desde hogares unipersonales y parejas “DINK” (con dos ingresos y sin hijos) hasta hogares multigeneracionales que necesitan mensajes inclusivos y cero genéricos.
Por otro lado, algo clave que hay que considerar es la saturación de anuncios dentro de la vida digital, la cual tiene cansadas a las personas. Es por ello que el obstáculo de captar la atención es un reto importante en el que un mensaje simple, transparente y con beneficios claros gana sobre el ruido que hay en internet.
La coherencia como clave para conectar en el mercado
Comenzar a entender a este nuevo consumidor no solo se trata de maquillar una campaña de última hora o cambiar el eslogan, sino de plantearse cómo aportar valor real desde el desarrollo del producto mismo.
Cuando las empresas comiencen a leer el contexto a detalle, actúen desde la coherencia y demuestren que su producto realmente es útil dentro de la rutina diaria caótica, comenzarán a generar relevancia, logrando convertir al nuevo consumidor colombiano en un aliado de la marca.
Este giro en el consumo no es una moda pasajera, sino el nuevo punto de partida. Estar a la altura de esta cotidianidad es el único camino para no quedarse en el olvido.
Fuente:
marketing4ecommerce.co